Soy un patriota
español y defensor de la #Hispanidad en su lucha histórica contra la
angloesfera. Como aficionado a la historia siempre tengo presente la guerra
hispano-estadounidense de 1898.
Por todo ello creo que
está clara mi posición nada favorable a los EE. UU., nación muy grande y con
muchas cosas positivas y negativas.
Dicho todo eso vamos
a lo que importa: a los intereses de España, a lo que es lo mejor para España.
Lo mejor para España
es tener unas excelentes relaciones con los EE. UU. Es un hecho indiscutible que los EE. UU. son
la nación más poderosa de la tierra; con el abusador del patio escolar es mejor
llevarse bien, que no te quite el bocadillo e intentar salirte por la tangente
ante sus caprichos.
La actitud
infantiloide de estar siempre en contra de los EE. UU. en general y en contra de
Trump en particular es un error poque es contrario a los intereses de España.
Esta postura
beneficiosa para España fue vista claramente por el General Franco al firmar
los Pactos de Madrid de 1953. Franco, mucho mejor estadista que todos los
patanes que soportamos hace cincuenta años, supo buscar lo mejor para España al
tiempo que los estadounidenses buscaron lo mejor para su país pactando con
quien estuvo alineado con las potencias del eje.
Como en todas las cosas
de la vida, si tu te distancias otro se acerca. España se ha distanciado de EE.
UU. hasta llegar a la hostilidad por los gobiernos de la PSOE (el paréntesis de
Rajoy irrelevante como en todo). Y el que se ha acercado y mucho es nada menos
que Marruecos, nuestro abierto enemigo histórico.
Da pavor pensar que
el tirano marroquí en cualquier momento pude intentar algo contra las ciudades españolísimas
de Ceuta y Melilla y juntándose además las excelentes relaciones de moros y
estadounidenses y el hecho de tener nosotros al frente de la Nación un traidor
con todas las letras como Sánchez.
Alfonso Ruano
22/03/26
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