Quienes vivimos en la #CivilizaciónOccidental le damos una gran importancia al papel del Papa en el mundo. Esto es así ya sea uno creyente, agnóstico o ateo al igual que la cultura católica está en el ser de las naciones cuya historia está impregnada de ella. Le damos mucha importancia a las acciones y omisiones del Papa, a lo que dice y a sus silencios; no olvidemos que el silencio forma parte de la música. Todos podemos opinar sobre su acción al igual que podemos opinar sobre la democracia en China o los problemas de Gaza. Las acciones y omisiones de los papas siempre han tenido mucha importancia en la historia de nuestra civilización y en nuestra era con la elección de Bergoglio y hasta hoy asistimos a un papado claramente político que en muchas ocasiones choca con el sentir de los católicos ya sean de misa o sólo de cultura. No es de recibo que el Papa se fije en unas guerras y en otras no, que sea elogiado por quienes quieren la destrucció...
Durante la mayor parte de mi vida he sido bastante anticlerical. Mi idea sobre la religión me sitúa entre el agnosticismo y el ateísmo. Se me puede clasificar como el español medio de toda la vida que no va los domingos a misa pero que sigue las tradiciones con los bautizos, las bodas, los entierros, el santo de tu pueblo, etc. “España cristiana y no musulmana” es una consigna que está calando poco a poco en la sociedad española. Cuanto más se produce el hostigamiento contra los católicos y más se blanquea al muy negro islam más personas se suman a la idea. Yo también estoy de acuerdo con el lema, así como millones de agnósticos y ateos. La #borregada ha confundido el hecho de que España sea un a país aconfesional con el hecho de que haya dejado de ser católico, culturalmente católico. Somos culturalmente católicos, todo en nosotros está impregnado de catolicismo; vamos a las procesiones, adoramos el arte católico, las catedrales, etc....