Dice Irene Montero que está de acuerdo con el
remplazo de españoles por extranjeros.
Lo camufla un poco
diciendo que es el remplazo de fachas y racistas por emigrantes, pero en
realidad el racismo es el suyo, que odia a España; estas afirmaciones son una declaración
de hispanofobia, la única fobia que hay hoy en España.
Fuera caretas. Resulta que la teoría del remplazo de europeos
por otros orígenes no era una teoría de conspiración de la extrema derecha,
sino que es una realidad declarada.
Es muy interesante,
porque viene a confirmar esta idea que muchos tenemos y a la vez viene a
demostrar la alianza izquierda-globalismo-islam que propicia esta política de
invasión y sustitución y otros puntos del programa woke.
Está claro que el
objetivo final es el voto. Todos esos extranjeros a los que se quiere dar
permiso de residencia no podrán votar en elecciones generales, de momento, sólo
de momento, porque si pretenden dar permisos de residencia en cinco meses
imaginemos a cuanto pueden rebajar el dar la nacionalidad española.
A la izquierda les
importa una higa los emigrantes, lo único que quieren de ellos es su voto, mano
de obra barata y masas fáciles de adoctrinar.
Vienen con todo
contra la mayoría de los españoles. No quieren barrernos a los que ellos
consideran fachas o racistas, quieren barrernos a todos los que discrepemos un
milímetro de ellos, como siempre han hecho los totalitarias. Dicen “barrer”, pero
nos pegarían un tiro y nos dejarían en una cuneta.
Ante esto, sólo
contamos con la visión de la realidad que sufrimos cada día en nuestros pueblos
y barrios: una inmigración ilegal que genera inseguridad y unos servicios
públicos degradados. La #PrensaBasura lo intenta tapar, pero es imposible.
La lucha contra todo
esto es ya una lucha por la supervivencia. Nos atacan con todo y hay que
defenderse con todo. A nos defendemos o nos van a barrer primero y tirarnos a
la cuneta después.
Alfonso Ruano
01/02/26
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